26 jul. 2013

Cerrado por vacaiones

La librería permanecerá cerrada por vacaciones desde el 1 de agosto hasta el 18.
El día 19 volveremos a abrir con el siguiente horario:
Mañanas de 10 a 14 horas.
Tardes de 17 a 20 horas.
Los días que la librería va estar cerrada tampoco funcionará la página web.
Deseamos a todos los amigos de LIBRERÍA MÉNDEZ un feliz verano y mejores lecturas.

A partir del mes de septiembre volveremos a organizar actos literarios que esperamos sean de vuestro agrado.

24 jul. 2013

"Juego y distracción". James Salter

Tras la publicación de Quemar los días y La última noche, Salamandra continúa la recuperación en castellano de la obra de James Salter, en este caso la tercera novela del gran escritor estadounidense. Editada por primera vez en 1967, Juego y distracción supuso un punto de inflexión en la trayectoria de Salter y dio la medida de su maestría y ambición literarias. En la actualidad se la considera una lectura insoslayable que, sin duda, contribuirá a engrosar la legión de admiradores que James Salter sigue cosechando en todo el mundo.

La novela, que toma prestado su título de un versículo del Corán sobre la esencia de la vida terrenal, narra la historia de amor entre Phillip Dean, un universitario norteamericano que deambula por Europa, y Anne-Marie Costallat, una joven francesa de provincias. Evocada en todo su esplendor erótico, la fogosa aventura de los dos amantes nos llega a través de la imaginación de un solitario compatriota de Phillip. El desdén hacia las convenciones sociales, la entrega incondicional al placer y la indolencia aparecen aquí delineados con un lenguaje conciso, que convierte el cúmulo de impresiones y la mirada reflexiva y sensible del narrador en un himno a la sensualidad

20 jul. 2013

Novedades para el otoño.

El 5 de septiembre, Mondadori publicará "La infancia de Jesús", la nueva novela de J.M. Coetzee.



La nueva novela de Coetzee es “una hermosa historia sobre la identidad, la amistad y la fuerza de los lazos familiares”. Después de atravesar océanos, un hombre y un chico llegan a una nueva tierra. Allí se les asigna a cada uno un nombre y una edad, y levantan un campamento en el desierto mientras aprenden castellano, la lengua de su nuevo país. De allí parten rumbo al centro de reubicación de la ciudad de Novilla, donde esperan recibir un lugar donde alojarse y encontrar a la madre del chico. Pero una vez en Novilla las autoridades locales los tratan con educación, pero no resuelven sus acuciantes problemas.
Mientras se solucionan los problemas burocráticos, Simón encuentra un trabajo de carga y descarga de grano en un embarcadero. El trabajo le resulta extraño y pesado, pero pronto se gana la simpatía de sus camaradas estibadores, que en los descansos mantienen diálogos filosóficos sobre la dignidad del trabajo, pero con una dificultad añadida: todos los que llegaron al nuevo país parecen haber olvidado sus recuerdos.
Sobre La infancia de Jesús hemos leído en The Guardian que “hace justicia a su gran reputación: es rica y  enigmática, con destellos de la penetrante inteligencia de Coetzee”.
Todo parece indicar que nos encontramos ante otra gran fábula firmada por el premio nobel sudafricano, que podremos leer en español a partir del 5 de septiembre.

6 jul. 2013

EL CULTURAL. 05-07-2013

MÉNDEZ

NURIA AZANCOT | Publicado el 05/07/2013 .


Librería mítica donde las haya, la madrileña Méndez resiste en plena calle Mayor como la aldea gala de Asterix en territorio romano, rodeada de grandes superficies como La Central, FNAC o El Corte Inglés. No importa: Antonio Méndez, tercera generación de libreros, conoce el secreto de su oficio, “la atención personalizada al cliente, el saber recomendarle los mejores títulos”.Con más de 33.000 títulos de fondo, Méndez ha logrado cautivar a lectores fieles como a un escritor desconocido llamado Pérez Reverte, que descubrió en el escaparate su primer libro, y desde entonces se hizo incondicional; a Javier Marías, a Muñoz Molina, a Guelbenzu, a Vargas Llosa o a Luis Mateo Díaz, al que ahora echan mucho de menos porque, como dice Méndez, “desde que se ha jubilado del Ayuntamiento pasa mucho menos por aquí”. Es lo que no abunda, una buena librería de fondo, inaugurada en 1977, que cuenta con “la amistad y complicidad de muchos, famosos o no” y que este año se ha arriesgado organizando actos al ver que “ si no, -cuenta Méndez- la gente no entraba. Firmas de libros, presentaciones.... Y la gente ha reaccionado con entusiasmo”. No trabajan el libro antiguo ni raro, pero sí tienen un buen fondo de títulos de los años 80, inencontrables en otros lares, y lamentan la despreocupación oficial por la piratería que está fulminando al sector: “Es el momento de que alguien dé un paso adelante y nos defienda de los gigantes que ni siquiera tributan aquí”. 

4 jul. 2013

Homenaje tardío a Javier Cambronero.

Desde Librería Méndez queremos rendir homenaje a un hombre clave en el sector del libro que nos dejó el mes pasado. Se han escrito muchos artículos sobre Javier tras su muerte, pero probablemente el que más nos ha gustado es este de Julián Rodríguez en El País del 10 de junio.

Javier Cambronero, impulsor de editores independientes.

Desde la distribuidora UDL, impulsó las editoriales aglutinadas en torno al grupo Contexto, Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial de 2008.

Javier Cambronero (1956-2013) nació en Madrid, pero siempre habló con cariño, casi con nostalgia, del pueblo salmantino de sus mayores, La Fuente de San Esteban. En muchas ocasiones lo imaginamos allí (y “lo” reímos con él) en un futuro amable y sin crisis: anciano y retirado de la vida mundana, es decir, editorial y libresca, con el sombrero de paja que solía lucir en las más tórridas Ferias del Libro de Madrid, fumando un puro y conversando, con su media sonrisa, sobre esto o aquello.
Sus temas de conversación eran muchos, pero en los momentos de confianza y afecto le gustaba hablar de sus hijas (Olalla, Blanca), de su padre, de su exmujer (Virginia), de algunos de sus amigos en la distribuidora UDL, de la que fue cofundador y director comercial hasta su muerte… A pesar de que conocía a casi todos en el sector editorial español, su mundo era muy familiar, y de esa familia también nos dejaba formar parte, de cuando en cuando, a nosotros, los ya no tan jóvenes editores, aquellos a los que siempre alentó, desde el primer día. Se alegraba con nosotros, se quejaba con nosotros.
Es difícil entender eso que suele llamarse “panorama de la nueva edición independiente española” (nos referimos a estos últimos 10 años) sin la figura de Cambronero. Todo lo que aprendió en Trilce, en Panamericana, en Akal, en Ediciones B, en Grijalbo, en Melisa… lo puso, con su habitual generosidad e inteligencia, al servicio de los nuevos editores. Sus consejos no valían oro, sino que eran oro, en palabras de Albert Camus.
Fue Camus también quien escribió, con tanta exactitud como dureza, que a partir de un momento un hombre es más responsable de lo que parece de su propia vida, de su propio presente. Javier Cambronero fue justo y lúcido en el presente, pero con nosotros hablaba casi siempre en términos de futuro. Defendía la tradición, la buena tradición, el pasado, de nuestro trabajo pero también la prospectiva que encerraba: es decir, cómo cada libro era herramienta de futuro: consuelo aquí, amistad allá, revolución también, y solaz, placer, para el cuerpo y el espíritu. En este tiempo y en el venidero. Al contrario que aquéllos que cada poco sienten y expresan su nostalgia del pasado y piensan que la cultura se extinguirá con ellos, creía en una feliz y renovadora idea de la juventud.
De izquierdas (“de la verdadera izquierda, claro”) y del Real Madrid (“por supuesto”), algo sobre lo que bromeaban unos u otros (los editores conservadores, los editores culés), fue tan responsable de que existiera Contexto, este grupo que reúne a las editoriales Libros del Asteroide, Impedimenta, Nórdica, Periférica y Sexto Piso, como nosotros mismos. Al contrario que en otros ámbitos y empresas, siempre abogó por la camaradería, por la honestidad con los demás, por el respeto a los que eran algo más que compañeros; y nos empujó, solo puede decirse así, al encuentro, al viaje en grupo, al intercambio de información y experiencias. Cuando el Ministerio de Cultura nos concedió en 2008 el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial fue él quien mejor transmitió la noticia a sus compañeros de UDL y a todos los libreros con los que se topó: aquel premio era el premio a un nuevo momento, a una actitud, a una generación entera, y no solo a nuestros propios sellos.
La otra tarde, cuando lo visitamos en su casa de San Sebastián de los Reyes, recuperamos un momento al Javier, ya para siempre Javier, que, como en esa imagen de la Biblia, nos presentó y nos reunió. El encuentro comenzó como solía, ligero y bromista. “Primero”, dijo, “un cotilleo”. Apenas podía respirar ya. Al saber, temprano, de su muerte dos días después, no pudimos sino llorar, literalmente, tanta pérdida. No había palabras, ni habrá, para expresarla… Nunca, nunca, podremos olvidarlo.
Firmado por los editores del Grupo Contexto: Luis Solano (Asteroide); Enrique Redel (Impedimenta); Diego Moreno (Nórdica); Paca Flores y Julián Rodríguez (Periférica), y Santiago Tobón (Sexto Piso).